4.4.08

Las medias


Según mi amigo Mickey, las medias son un objeto de NO-deseo. Dice que es lo más antierótico que hay. Yo no las veo tan terribles pero sí que es verdad que son mucho mejores las medias-medias, esas que llegan a mitad de muslo y gracias a la tecnología se sostienen solas con silicona. Además, son mucho más cómodas que las otras ya que no se bajan ni se descolocan y no hace falta tocarlas para ir al baño o para hacer lo que queramos hacer. Y esas sí les gustan a los tíos. A todos los tíos. Y da igual que sean lisas que con dibujito de rejilla o transparentes o estén puestas del revés. Lo mejor es cuando después de un tiempo una media – esto ocurre en una de cada cincuenta, pero ocurre – decide tener vida propia y abandonar su sitio en medio de la calle mientras vas andando rápido hacia cualquier sitio. Creo que, afortunadamente, nunca nadie me ha visto agachándome, coger la media y sujetarla como buenamente he podido hasta llegar a un sitio seguro donde deshacerme del peligro.

Caso aparte es el de los leotardos. Ayer, así, sin mediar explicación, me suelta Mickey mirando a mis leotardos grises: “¿Puedes darme un trocito de eso que llevas puesto para hacerme una fundita para mi cola?” ¿???

Que por cierto casi muero asfixiada ayer por ellos con este sol indecente para estas alturas del año. Hoy, intentando remediar el sofoco de ayer, me he puesto vaqueros, calcetines y bailarinas. No ha servido de nada. Demasiado calor todavía. Tenía que haber venido con sandalias. Pero con este tiempo tan traicionero del que es imposible fiarse, a pesar de ser siempre de las primeras en quitarme los calcetines y las medias, no me he atrevido. Pero de mañana no pasa. Si seguimos igual, declaro oficialmente que la primavera ha llegado a mi vida y paso de calcetines, medias o sucedáneos. Porque la primavera se puede declarar oficialmente empezada cuando más del cincuenta por ciento de mujeres y travestidos van sin medias, no cuando lo determina el calendario ni cuando El Corte Inglés, a mitad de febrero y con estalactitas en media ciudad, decide comenzar con su campaña de hierbas y flores para vender más.

2 comments:

Di said...

Pues no sé si te habrás adelentado demasiado porque hoy vuelve a hacer un día de invierno.
Por lo menos aquí se ha ido el sol, y con él el calor.

Ains, vuelta a los cuellos vueltos.

Bss

Moi said...

Pues sí. Vaya caca de día. Pero bueno, preferimos que llueva. A ver si se llenan los pantanos.