2.4.08

Hola - Hello


No sé si he comentado antes por este blog mi tendencia a cotillear el Hola. No entiendo de donde viene esa extraña fuerza que me lleva a hojearlo todas las semanas, para en primer lugar, flipar con algunos estilismos, y en segundo lugar, para alucinar con la escasez de veces en que podemos ver en una sola persona unidos glamour y dinero.

El de esta semana me ha parecido particularmente interesante porque en portada sale una Blanca Cuesta revitalizada y reinventada que de repente parece que ha vivido toda su vida en Villa Favorita y cuyo vestido, supongo que de Chanel, aventaja, y mucho, al estilismo de la Baronesa Thyssen, como siempre de marca pero soso y aburrido hasta el infinito.

Leyendo sólo las partes de la entrevista resaltadas en grande, me extraña que la Thyssen sea tan borde como para decir que esto de bautizar al niño en Villa Favorita lo ha hecho sólo por su nieto, porque se merece ser bautizado en el sitio favorito de Borja. Y yo me pregunto, ¿no merecía Borja, su amadísimo hijo, casarse con la mujer que ama – muy a su pesar – en su sitio favorito? ¿El que su hijo no se casara con quien ella quería justifica a sus ojos no sólo el vetarle la celebración allí sino también el pasar de estar a su lado en un día tan importante? ¿Qué derecho se cree esta madre que tiene para dirigir y mandar sobre la vida de su hijo? Hay demasiadas madres que por haber parido ya se creen con derecho a decidir lo que los hijos tienen que hacer o lo que deben ser. Y, la verdad, no es que Borja me parezca genial, pero creo que tiene todo el derecho del mundo a hacer con su vida lo que le plazca, que para eso es suya. Incluso si lo que quiere es ponerse semejante estilismo tremendo para el bautizo de su hijo.

Mis ojos siguen revoloteando tras discutir con mi madre sobre la actitud de Tita (noten que he empezado por Baronesa Tal y acabo llamándola por su nombre) para toparme con el vestido de novia de Cécile, la ex de Sarkozy. Lo siento, Donatella, no habéis sabido estar a la altura. ¿A alguien le ha gustado el traje? No es sólo que sea sosín y normalín, es que no le puede pegar menos.

Siguiente cotilleo: ¿Quién ha engañado a la pobre Carolina de Mónaco? Le pregunto a mi madre: “¿Pero qué golpe se ha dado en la cabeza?”. Me responde muy seria y preocupada: “¿Se ha dado un golpe?”. En fin, el bolsito también tremendo pero no sé por qué, sí creo que se hubiera podido salvar con un vestido apropiado y genial.

Y por último me doy de bruces con la entrevista a Tamara que dice que en su nueva casa de París no tiene miedo de vivir sola porque tiene una portera estupenda y un sistema de alarma que ni el pentágono. Olé. Y no me he podido leer su crónica sobre el desfile de Chanel de Alta Costura por falta de tiempo pero seguro que no le falta desperdicio.

4 comments:

Di said...

Lo del Hola esta semana es de juzgado de guardia.
Donde está Grande Marlaska cuando se lo necesita (un beso desde aquí de Di, yo soy superfans suya).

Tienes toda la razón con lo de Blanca.

Bss

Moi said...

JaJaJa. Besos!

shoppingadicta said...

Que quieres que te diga. No conozco a Tamara personalmente, pero me parece una niña educada y simpática y con mucha suerte (ya que no todos podemos vivir en un piso de 7 dormitorios y 8 baños en París porque se nos antoje). Ahora, lo que no puedo comprender es que le dejen escribir una crónica de moda a una persona que no está ni preparada ni concienciada para ello. No la culpo a ella. Pero me parece increible.

Moi said...

cuánta razón tienes shopping-adicta. pero bueno, a stella la pusieron al frente de una firma por ser quien era aunque fuera una recién licenciada en diseño de moda y nadie dijo ni mu. yo es que con esas cosas flipo. y podrá ser genial o no pero es que es increíble que pasen esas cosas. me parece que le hubiera ido muy bien curtirse un par de años antes de ponerse al frente de una marca.